domingo, 8 de octubre de 2017

IV ULTRAMARATON LA PRETORIANA Y CARRERA POPULAR PEÑA DOSA.

Nuestros dos atletas Isidro Domínguez e Iván Sánchez que nos representaron en la Carrera Popular Peña Dosa realizaron una magníica carrera, tal y como nos vienen acostumbrando últimamente.
Isidro inalizó 9º de la general y 3º senior B e Iván en el puesto 29º de la general, ambos con buenas marcas a pesar de que el circuito no es muy propicio para ello.

"Dando el callo"

viernes, 6 de octubre de 2017

´XI CARRERA POPULAR CIUDAD DEL lAGO (BORNOS)
 
Durante este in de semana, como no podía ser menos, nuestro incansable Iván Sánchez se pegó su carrerón en la carrera popular de esta localidad a las puertas de la sierra gaditana.
Iván finalizó en el puesto 21 de la general y 7º de la categoría senior B con un tiempo de 43:21. 

CARRERA NOCTURNA DEL GUADALQUIVIR (SEVILLA) 

Hasta la capital andaluza se marcharon nuestros dos recientes fichajes a participar en la multitudinaria y lúdica carrera que se celebra a orillas del río y que congregan todos los años a varias miles de personas. Allí nos representaron Cristóbal Santos y Jesús Gutiérrez.
 

jueves, 5 de octubre de 2017



Reto superado.- Juanlu García

Mañana calurosa y con los nervios a lor de piel, como hacía tiempo no sentía. Llegamos a Sanlúcar para ver la salida de los ciclistas, en mi caso a mi compañero Joaquín y a mi nadador Juan Tallafigo. Ni que decir tiene que estos dos máquinas hicieron muy buenas marcas cada uno en su especialidad.  Desde aquí aprovecho para darles las gracias  y mi enhorabuena.
Una vez dad la salida aprovechamos para un desayuno rápido y pasamos a la otra orilla con el gran e incombustible Paco Guisado que ha narrado a la perfección en su crónica la larga espera. He de añadir que me impactó el ver a esos triatletas que casi no podían salir del agua con calambres o que daban el relevo al corredor casi agonizando y sin fuerzas, siendo atendidos por los servicios médicos en la misma alfombra de transición del chip.

Una vez tomo la salida a las 14:40 horas con muchísima calor y viento en contra, pude predecir que la vuelta sería infernal, y así fue, kilómetro 15 vuelta y a sufrir, la sensación de calor aumentó notoriamente por lo que solo quedaba tirar de donde se pudiera.
Los últimos kilómetros se hicieron interminables, pero al ver la meta y a tu familia y compañeros esperándote y animándote… ¡¡¡Eso no tiene precio!!!...llegada a meta del equipo al completo, victoriosos y orgullosos del Desafío superado, quedando en un 14º puesto de la general en la cual había un gran nivel de atletas.
Una vez más ¡¡¡Gracias a mi equipo!!!


Desafío doñana 2017 equipo,
 
Mejor dicho equipazo mejorando las perspectivas marcadas por cada uno de nosotros , agradecer al ciclista máquina Daniel Sánchez por su esfuerzo y darlo todo y a nuestro nadador que también se la currado desde el día que se lo propuse se llenó de ilusión y entrenando a tope Roberto Mellado me hizo ilusión quitarte el chip darte el abrazo y empezar mi tramo a pie . Vellos de punta llegar a meta y ver allí esos dos máquinas esperando para cruzar ese arco el cual nos ha robado horas de entreno de ocio y familia os lo habéis currado campeones !!!!gracias!!! Esto es nuestro a muerte y destrucción.
Disfrutado y finalizado.

miércoles, 4 de octubre de 2017

VIII Desafío Doñana. "Desafío aceptado y conseguido".

El slogan de este año rezaba así: "¿Aceptas el desafío?. Y varios correplayas lo aceptamos y lo conseguimos. Hoy lo de menos son los puestos alcanzados sino la experiencia vivida y el espíritu de equipo que si se sabe llevar puede resultar maravilloso. En un reto de estas características el último relevista el corredor, en nombre de quienes hablo, sufre el nerviosismo del  pasar del tiempo desde que salen nuestros ciclistas hasta que vemos cruzar por primera vez a nuestro nadador sin saber si todo va bien, no ha habido ni averías ni desgraciadas, ni caidas ni otros contratiempos. Van pasando las horas sin saber cuando comer, que comer, cuando calentar, rodeado por otros no menos nerviosos e impacientes corredores en las mismas circustancias que uno. 

Cada atleta mata el tiempo como puede; paseando, hablando con los familiares, tumbado mirando el precioso paisaje de la Desembocadura del Guadalquivir. 
Ya deben estar los ciclistas por Trebujena. No, con este tiempo ya deben haber cogido camino de...Uff, parece que empieza a soplar más viento y aumenta la corriente, malo para los nadadores.
En la carpa alguien ha dicho que los primeros ciclistas están ha diez minutos de Sanlúcar. Parece el toque de sirena comienzan a aparecer corredores hasta de debajo de las sombrillas. Uno lleva un rato calentando y nos tiene ya cansados a los demás. Comienzan las apuestas. Ese no llega, con este calor y calentando ya está como una cabra, pues yo no le veo mucha pinta de crack. Joder luego fue el primero parecía forrest gump.
Alguien grita: ¡Ya se ven nadadores en el agua! Todos los corredores pegados a la orilla intentando identificar lo no identificable pues nada mas que se ven gorros de colores. Sale el primero y grita el nombre del compañero que corre detras dándole ánimos mientras vuelve a perderse nadando nuevamente en dirección a la otra orilla. Los nervios se contagian y uno a uno los nadadores salen gritan y vuelven a lanzarse. Los atletas calientan con las pulsaciones a tope y se encaminan poco a poco a la carpa del relevo.
Vemos salir a los "máquinas de hierro" que lo hacen individualmente. Algunos suren calambres al salir del agua y tienen que arrastrarse hasta la carpa, otros vienen exhaustos y les quedan 30 km a pie con un sol que te achicharra. Un triatleta se retuerce de dolor en la misma orilla y no quiere ayuda para no ser descalificado, por momentos le da uno la impresión que del agua no sale. Chapeau para estos hombres y mujeres de hierro.
Poco a poco se van produciendo los relevos y los corredores vamos dejando desierta la carpa y nos pegamos 30 km de calor, viento y terreno duro. Por el camino adelanto a una gran cantidad de triatletas que lo hacen individualmente y que van sufriendo el agotamiento de esta prueba tan dura.
Cuando por ín se vislumbra la meta y entras agarrado de tus compañeros piensas que la experiencia, aunque dura, ha merecido la pena.
 

lunes, 2 de octubre de 2017

ULTRA PIRINEU 2017




23 de septiembre, Ultra Pirineu 2017
Por fin llego la tercera gran prueba que me había marcado en el calendario, en este caso, nos desplazábamos hasta la localidad de Bagá en Barcelona, a pies de los Pirineos en pleno Parque Natural del Cadí Moixeró, paraíso natural altamente recomendable para todos aquellos que nos gusta la naturaleza y la montaña.
La prueba empezaba a las 7 de la mañana desde la Plaza Portxada de Bagà, daríamos unas vueltas por sus calles con bastante encanto ya que es la típica construcción de postal que solemos ver en esas fotos idílicas de los pueblos de montaña, para encarar directamente la primera subida cosa que sería muy habitual en la prueba ya que prácticamente ha sido todo subir o bajar, es lo que tiene los Pirineos.

Ya prácticamente desde la salida empezábamos a picar cuesta arriba hasta encarar los caminos que nos llevarían dirección a Rebost primer punto de avituallamiento y primera gran subida senderos estrechos, piedra mojada, iría poniendo al pelotón en su sitio se hizo algo pesada pero sabiendo que era un tramo de calentamiento ya que nada más avituallar quedaba el segundo tramo de la subida hasta Niu, a unos 2500m de altura, este primer tramo ya te mostraba los paisajes que nos íbamos a encontrar durante toda la prueba y que en ocasiones debido a los ritmos y a que todavía íbamos todos muy juntos te parabas para poder contemplarlos ya que me sentía privilegiado de poder disfrutarlos.
Esta segunda subida aunque no era muy técnica si era muy pesada ya que íbamos en una ascensión de casi km vertical ya que en casi 6 km ascenderíamos casi 1000 metros, empezaríamos a notar el fresquito, aquí acusamos un poco la subida llegados a coronar con sensaciones de mareo y bastante frio en la cumbre, la mayoría de corredores optamos por sacar los cortavientos y los guantes ya que avituallar a esa altura con el vientecito, hacia que te enfriaras bastante rápido y arrancar otra vez te lo ponía difícil.
Ya a partir de aquí empezábamos una bajada bastante técnica (con alguna que otra subidita para no variar) de rocas sueltas, piedras mojadas muy resbaladizas, senderos muy estrechos lo cual ocasiono diversas caídas en el grupo y alguna que otra retención en algunos puntos en los que prácticamente bajábamos derrapando y agarrándote a lo primero que podías para no pegártela.
Hasta aquí fuimos bastante bien de piernas y de cabeza, llegando a los siguientes avituallamientos frescos y con ganas de más, fue a partir de primer punto de vida en la subida entre Bellver y Cortals donde empezaría el calvario, tuvimos varios incidentes en los cuales me volví a torcer el tobillo que ya llevaba tocado y el cual me ocasiono inseguridad para todo el resto de carrera, intentaba ir corrigiendo la pisada y me provoco que se me sobrecargara la otra pierna y ya fue la tónica del resto de carrera.
Llegamos bastante tocados de moral a Aguiló, a unos 2000 m de altura y nos quedaba todavía una subida bastante pedregosa, a la salida de este avituallamiento ya nos recomendaban salir con cortavientos y térmicas ya que en el pico nos pillaría la noche y según nos decían hacia bastante frio, y no se equivocaban, este punto de avituallamiento fue bastante critico ya que hubo bastantes corredores retirados, incluso se me paso por la cabeza, pero decidí tirar hasta Gósol el cual era el siguiente punto de vida y donde tenía mi mochila con ropa para cambiar y donde poder comer algo de pasta y descansar algo.
Fueron 12+1 km en los cuales se me hicieron eternos con la noche ya caída, puntos de niebla donde no se veía nada ni con el frontal, solo, sin nadie cerca con el que se te hiciera algo más ameno el camino, en el cual la mente ya iba derrumbada a parte del físico, decidí mandar un mensaje a la gente que me estaba siguiendo más directamente justamente en la entrada del pueblo de Gósol mientras iba para el punto de vida, auto engañándome comentándoles que iba fundido pero que no me retiraba que seguía adelante, que ya solo me quedaban poco más de 40 km y que había que terminarla.
La respuesta fue prácticamente inmediata por parte de ellos y si no hubieran sido por esos mensajes posiblemente me hubiera quedado en el km 74.
Ya después de Gósol salimos un poco mejor de cabeza, pero muy tocados de piernas, quedaban 4 avituallamientos por delante más la meta, los cuales fueron bastante duros en las condiciones que iba pero que intentamos ir superando poco a poco sabiendo que nos quedaba tres subidas exigentes que, aunque no eran de las más largas sí que en las condiciones que íbamos y las horas ya que llevábamos encima iba a ser que se alargaran más de lo normal.
Por fin llegábamos a Sant Jordi, ultimo avituallamiento antes de la meta, nos quedaba una bajada de unos 4 km, seguidos de una subida de un km que se hizo eterna, aquí ya empezó a amanecer, pero ni eso pudo hacer que subiera más rápido. Una vez llegado a la cima ya solo quedaba poco más de unos 7 km de camino forestal amplio y fácil de correr cosa que no podía, lo intenté en varias ocasiones, pero ya las horas que eran y lo que quedaba por llegar decidí no jugármela más y tira de bastones, cosa que no había soltado en toda la prueba prácticamente, las emociones de saber que ya estaba prácticamente todo liquidado y que la meta estaba próxima empezaron a fluir y ya solo pensábamos en eso, en llegar.
La entrada fue espectacular incluso las horas que eran había cantidad de público que te animaban por las calles, y te daban ánimos para el ultimo tirón, cosa muy de agradecer y por fin 26 horas y 14 minutos después entrabamos en la meta, ya teníamos el reto cumplido.
Sobre la prueba en general no tengo palabras super bien organizada, la primera que veo que realmente te hacen los controles y te descalifican si no llevas lo que tienes que llevar, habrá comentarios seguro de todo los colores respecto a esto, pero yo personalmente estuve presente en dos ocasiones en estas descalificaciones y es que en la montaña no te la puedes jugar, tienes que llevar un mínimo y con garantías, si no te pones en peligro a ti mismo y al que tiene que ir por ti, así que, buen trabajo por esa parte. Eso si dura, muy dura de 1000 participantes solo llegamos a meta 603 corredores, el resto prácticamente abandonos, algunos descalificados y los que no consiguieron llegar en tiempo. 

Después durante todo el día, gente animándote en prácticamente toda la carrera, sí que he visto algún comentario respecto a algún corredor elite, y como decirlo, capullos los hay en cualquier parte, con lo cual personalmente me trataron estupendamente, así que chapo.
De los voluntarios más de lo mismo, siempre con una sonrisa y con bromas sobre todo si te veían hundido, daba gusto llegar a los avituallamientos sobre todo a los más remotos que era a los que más fundido llegabas y donde más se agradecía esta actitud.
Con lo cual la organización muy buena, no iba a esperar nada menos de una carrera de esta categoría, por poner alguna pega, la bolsa del corredor algunos detallitos y más la prenda de rigor, aunque debido a la categoría de la prueba algo pobre, pero bueno se corre por llega a la meta y no por una camiseta de regalo.
Y ya por último agradecer a todos los amigos y compañeros que me inundaron el Whatsapp con ánimos y felicitaciones, pero ante todo no puedo terminar esta crónica que se me ha extendido un poco sin mencionar ya que gracias a ellos aunque estaban en la distancia me acompañaron en toda la prueba desde la salida hasta la meta en esas 26 horas y 14 minutos con sus 110km y más de 13600m acumulados a Paco del Moral, a nuestro chiquitín de jerez David y a Jose M Lorenzo, gracias a ellos en los momentos más difíciles conseguí tira para delante.

Ahora después de una semana desde la prueba seguimos recuperando para dentro de una semanita escasa el próximo día 7 de octubre desplazarnos hasta Tomares para hacer con un estupendo equipo la Ultramaratón de la Pretoriana, prueba de 70 km en los que espero no ser mucho lastre y poder ayudar a todos los compañeros que nos
desplazamos a cruzar su meta, como ya hiciéramos el año pasado.